Guayaquil: Promesa y lucha

Hablar de Guayaquil es sentir orgullo y valentía de una lucha que no acaba. Sus hijos han demostrado hasta el cansancio que tienen valor para salir adelante en las más graves dificultades y forjar su propia historia.

Nuestra Perla del Pacífico ha sido ejemplo de tesón y empeño, ha sabido sobreponerse a los embates de la naturaleza (incendios, inundaciones y terremotos); aprendió a defenderse cuando desgobiernos intentaron mancillar su nombre; se consagró solidaria cuando acogió a propios y extraños que decidieron hacer de esta ciudad su casa; y que hoy se yergue altiva y soberana en sus 482 años de haber sido fundada.

Como guayaquileña he recibido estas estas fiestas julianas con mucha alegría y al mismo tiempo con preocupación. La primera por ver cómo la tierra que me vio nacer se ha ido transformando, y comprobar como un proyecto político fue capaz de devolver dignidad y progreso a sectores que estuvieron históricamente desprotegidos, por ejemplo, en Monte Sinaí la Revolución Ciudadana ha desarrollado múltiples obras: construcción de un hospital con más de 400 camas que pronto estará al servicio de la ciudadanía, escuela réplica, iluminación pública, construcción de aceras y bordillos, además de los planes Socio Vivienda.

Y aunque la obra municipal no se desconoce, hay temas que no dejan de ser preocupantes como el hecho de que todavía hay sectores desatendidos  por no encontrarse dentro del perímetro urbano; estas miles de familias son las mismas que no figuran en los índices de la verdadera y triste inequidad en la que vivimos los guayaquileños. Para que este escenario mejore se debe eliminar el despojo estructural que constituye un castigo a los más pobres, por el sólo hecho de serlo: condenarlos a una vida miserable que radica en la privación indiscriminada del acceso a derechos que son la carencia de servicios básicos. O el despojo como “órgano de control” usando la violencia contra los comerciantes autónomos.

Para que Guayaquil se convierta en la ciudad vanguardista que todos anhelamos se debe dar solución a las problemáticas reales de los 2,6 millones de habitantes con prestación de servicios públicos de calidad:

Nuevas formas de movilidad en una ciudad con cada vez más vehículos y contaminación: se debe desarrollar un sistema multimodal que permita mejorar el sistema de transporte de la ciudad. Este sistema debe reducir el tráfico vehicular particular, primando el transporte público y otros medios alternativos como el uso de la bicicleta, transporte fluvial, mejorar los espacios públicos para promover la peatonalización, entre otro; con lo que se reduciría contaminación ambiental y reduciría el tiempo y costo de viaje, de un sitio a otro. Y sobretodo recordar que Guayaquil tiene un río que históricamente ha sido el eje del crecimiento urbano, el transporte fluvial fue parte del desarrollo económico y social.

Cambiar el modelo de desarrollo del alcantarillado: un estudio técnico del Banco de Desarrollo para América Latina encontró que hay mecanismos más eficaces y que resultan seis veces más económicos que la red de alcantarillado actual. Este análisis recomienda  que se cambie el ‘modelo de desarrollo’ para que en esta materia Guayaquil se gestione “bajo los conceptos de ciudades verdes, inclusivas y sustentables” en vez de continuar con las medidas costosas.

Dotar de áreas verdes y espacios públicos: es necesario analizar la creación de áreas verdes para la ciudad, como hizo el Gobierno Nacional con el Parque Samanes, y además con políticas innovadoras e incentivos concretos que involucren a los dueños de espacios privados.

Convertir a Guayaquil en una ciudad resiliente: con esa capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos y sobrevivir. Uno de los riesgos más graves de Guayaquil es ser una ciudad vulnerable. Se debe trabajar para poder afrontar inundaciones y terremotos.

Reciclar: aún no se ha establecido un sistema de reciclaje; en otros países como en Rotterdam, una ciudad portuaria y comercial de Holanda, “el nivel de reciclaje alcanza un 80%; el 18% de los residuos se incinera y solo el 2% va al relleno sanitario”. En Guayaquil sucede lo contrario: de las 4.000 toneladas que el consorcio Puerto Limpio recoge a diario, todo se compacta y se destina al relleno sanitario donde se confina. Según estimaciones de esta empresa, al menos el 85 % es material recuperable que no se aprovecha porque no se hace una clasificación. ¿Por qué? En el contrato con Puerto Limpio no está estipulada la tarea de separar los desechos.

Controlar con eficacia la contaminación de los ríos y esteros: Existe una combinación que resulta letal para el ambiente: empresas contaminantes y falta de control. En el caso del Estero Salado, la contaminación proviene de las descargas de aguas residuales, de las zonas urbanas,  tanto  industriales y domésticas. Se debe mejorar la depuración de aguas residuales, manejo de desechos sólidos y las actividades de saneamiento ambiental

Controlar las construcciones: El presidente de la Cámara de la Construcción de Guayaquil, reconoció que el Municipio “lamentablemente, no teniendo el personal suficiente, no realiza los controles de los procesos constructivos, más allá de al final de la obra establecer si los metros cuadrados que se reportaron son los correctos”. Se debe mejorar y dar capacidad operativa suficiente para cumplir con el control responsable. Una ciudad del siglo XXI no puede permitir que todavía se construya a la deriva.

Así como también debe enfrentar los riesgos asociados al cambio climático. Son algunos de los temas que deben ser prioridad en la agenda de trabajo, porque Guayaquil lo merece por derecho y por historia; por cada hombre y mujer que con su esfuerzo contribuye al engrandecimiento de nuestra ciudad y de la Patria.

Porque Guayaquil lo hacemos todos. Guayaquil también es Bastión, Monte Sinaí, Guasmo; Guayaquil también es donde las “estadísticas” y las obras aún no llegan.

No claudicaremos para verte siempre altiva y soberana, ha sido y será nuestra promesa y lucha. ¡Viva Guayaquil!

3 comentarios en “Guayaquil: Promesa y lucha

  • Sin duda que el problema de la movilidad es un desafío. Necesitamos que las formas alternativas de movilidad sean introducidas de tal forma que motive a la ciudadanía su uso, que no sea una situación impositiva, sino más vender la idea de movilidad futura. Lo primero es revisar la ley de transporte para que no suceda como en España donde hay muertos cada semana por desconocimiento de la ley de transporte e irrespeto a los ciclistas; y luego crear una nueva cultura para que veamos las ventajas económicas sociales culturales y ambientales de estas nuevas formas de movilidad.

  • Felicitaciones mi querida Asambleísta Marcela Aguiñaga por este excelente artículo donde se refleja el sentir de una ciudadana y que unido al nuestro podemos decir que todos quienes amamos a Guayaquil la queremos pujante y aguerrida y que la dotemos de áreas verdes y parques sin cerramientos, protejidos y cuidados si, pero no enrejados. Que podamos ayudar de alguna manera a aquellas personas que por su pobreza salen a las calles a vender sus productos y por ordenanza municipal si son pescados vendiendo en la calle.. pobres a correr porque si los alcanzan son vejados, maltratados y por si fuera poco, despojados de su herramienta de trabajo, y en tantos años no se ha previsto una normativa que ayude a estos seres humanos vulnerables. No puedo culminsr mi comentario sin darle las gracias a la RC y nuestro expresidente Ec. Rafael Correa por habernos dado obras y mas obras como Ej: el Hospital del Guasmo para que nuestras mujeres puedan parir como seres humanos y por último por velar y ayudar a sectores muy vulnerables y de difícil acceso que estaban olvidados por el organismo competente.. Aún falta.. y mucho. Es por eso que solo unidos y con amor a nuestra ciudad haremos mucho mas!!!

  • Que buen artículo! Coincido en muchos de los puntos que se expresan aquí. No soy afín a su partido político, ni soy un capitalista devora humanos. La verdad es que habemos muchos que creemos en otras vías de desarrollo, en otros sistemas. Es verdad lo que usted dice, nadie desconoce la labor Municipal en Guayaquil, tampoco se desconoce la labor del Gobierno Central en estos 10 años; pero ¿era el modelo más idóneo en ambos casos?, ¿Porqué no ser más pragmáticos y menos ideológicos?

    Los guayaquileños merecemos una ciudad más verde, más limpia, sin claudicar en el desarrollo empresarial.
    A continuación expongo mis ideas:
    1. Edificios Ecológicos.- Una de las propuestas es la creación de una ordenanza municipal que incentive (mediante la rebaja de impuestos) a convertir los techos o terrazas de los edificios en verdaderos jardines y/o huertos orgánicos. Esto generaría una gran cantidad de áreas verdes en la ciudad y mejoraría la calidad del aire en la misma.
    2. Transporte Fluvial.- El aprovechamiento del río Guayas como vía de transporte mediante embarcaciones cómodas, seguras y rápidas. Este sería uno de los sistemas más eficientes con la capacidad de transportar a personas desde el sur hasta el norte de la ciudad. Otra de las vías pero con un estilo más turístico sería el Estero Salado que puede transportar desde el sur hasta el norte de la ciudad (Urdesa).
    3. Mejoramiento del Sistema de Transporte Público.- La creación de la Metrovía Plus cuyo costo del pasaje sería mayor debido a que no se permitirían pasajeros parados, contarían con servicio WiFi, aire acondicionado y se cobraría mediante tarjetas emitidas por las mismas empresas a sus empleados, lo cual reduciría drásticamente el asalto en este subsistema. De igual manera el subsistema actual debe incrementar la cantidad de buses para disminuir la aglomeración de personas dentro de las unidades. Esto sin el afán de ser clasistas; pero debemos ser objetivos; un ejecutivo de una empresa no va a subir a usar su laptop y a empujones en el sistema actual. Si queremos que se motive a usar el sistema público, este debe poseer la comodidad de un vehículo particular; todo esto hasta lograr que todo el sistema público sea de gran calidad para todos.
    4. Parquímetros.- La aplicación de parquímetros en el centro de la ciudad incentivaría a las personas a usar el sistema público y los ingresos que se generarían serviría para habilitar más ciclovías.
    5. Fomentación del turismo de aventura.- En algunas ciudades se ha implementado el sistema de “Canopy” desde grandes edificios siguiendo una trayectoria que permita divisar una parte interesante de la ciudad. Esto se podría aplicar desde el edificio de La Previsora con 2 direcciones, una hacia el lado norte del malecón y otra hacia el lado sur, apreciando así una gran vista tanto de la arquitectura citadina, hasta una increíble vista de la isla Santay. Cada casco de canopy estaría equipado con 2 cámaras, una que apunte hacia donde dirija la cabeza el usuario y otra que capte al usuario en una especia de “selfie”. La promoción de la ciudad de Guayaquil mediante la viralización de videos y/o fotos en las redes sociales sería muy grande.
    6. Préstamo y capacitación para los habitantes de las casas a orillas del Estero Salado para que emprendan sus negocios (Restaurantes, cafeterías, etc) para que se integren al plan de movilización fluvial y crear un marco turístico integral.

    Todo esto con un fin, mejorar la calidad de vida de TODOS los guayaquileños.

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